La Ruta del Cares: la garganta divina de los Picos de Europa

La Ruta del Cares: la garganta divina de los Picos de Europa

Conocida popularmente como la Garganta Divina, la Ruta del Cares es probablemente el sendero más famoso de todo el Parque Nacional de los Picos de Europa, y uno de los más reconocidos de España. En este artículo repasamos qué hace tan especial a esta ruta y qué tener en cuenta antes de recorrerla.

Un desfiladero excavado en la roca

La ruta discurre a lo largo de un desfiladero excavado por el río Cares entre paredes de roca caliza de gran altura, ofreciendo vistas espectaculares durante prácticamente todo el recorrido. Parte del camino discurre por senderos y túneles construidos originalmente para las obras hidroeléctricas de principios del siglo veinte, lo que añade también un componente histórico a la experiencia.

Dónde empieza y termina la ruta

La Ruta del Cares conecta las localidades de Caín, en León, y Poncebos, en Asturias, con una distancia de unos doce kilómetros en cada sentido. Es posible recorrerla completa de ida y vuelta o hacer solo un tramo, dependiendo del tiempo disponible y del nivel físico de cada excursionista.

Nivel de dificultad y qué esperar del recorrido

Pese a su fama, la Ruta del Cares tiene una dificultad moderada, con un desnivel relativamente suave a lo largo de todo el recorrido, lo que la hace accesible para senderistas con una condición física media. Sin embargo, conviene tener en cuenta que algunos tramos discurren muy cerca de desniveles pronunciados, por lo que es necesario extremar la precaución.

Mejor época para recorrerla

La primavera y el otoño suelen considerarse las mejores épocas para recorrer la ruta, evitando tanto el calor más intenso del verano como las posibles nevadas del invierno. Durante los meses de verano, además, la ruta puede registrar una afluencia muy elevada, lo que conviene tener en cuenta si se busca una experiencia más tranquila.

Consejos prácticos antes de salir

Llevar calzado adecuado, suficiente agua y protección solar es fundamental, ya que buena parte del recorrido carece de sombra. Consultar el estado del sendero antes de salir, especialmente tras episodios de lluvias intensas, también resulta recomendable para evitar sorpresas relacionadas con desprendimientos u otras incidencias puntuales.

Un patrimonio industrial poco conocido

Buena parte del trazado de la Ruta del Cares se apoya en las antiguas obras de ingeniería realizadas para las centrales hidroeléctricas de principios del siglo veinte, un patrimonio industrial poco conocido que añade un valor histórico adicional a una ruta habitualmente valorada únicamente por su componente paisajístico.

Combinar la ruta con otras actividades cercanas

Tanto Poncebos como Caín ofrecen la posibilidad de combinar la Ruta del Cares con otras actividades cercanas, como el teleférico de Fuente Dé o rutas adicionales dentro del macizo occidental, para quienes dispongan de más de un día para explorar esta zona de los Picos de Europa.

Una ruta que ha inspirado a generaciones de viajeros

La fama de la Ruta del Cares se ha construido a lo largo de décadas, gracias al boca a boca de quienes la han recorrido y han quedado impresionados por su paisaje, consolidándola como una referencia obligada dentro de cualquier lista de rutas imprescindibles en España.

Conclusión

La Ruta del Cares combina un paisaje espectacular con una dificultad accesible para la mayoría de senderistas, lo que explica su enorme popularidad dentro y fuera de España. Recorrer esta garganta divina es una de las experiencias más recomendables para cualquier amante de la naturaleza que visite los Picos de Europa.

Completar la Ruta del Cares, aunque sea en un único tramo, es una experiencia que deja huella en cualquier amante del senderismo y la montaña.

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